Sobre mí

¿Quién soy?

Soy aire, agua, fuego, tierra y éter… y estoy en todas partes.

Empezaré diciendo que soy, como tú, un Ser espiritual, creadora de mundos, encarnada en un cuerpo físico. ¿Qué significa Ser espiritual? Para mí implica ser coherente, auténtica y vivir conectada a la parte divina e invisible de la existencia en este plano, empoderada y libre.

Astrológicamente soy acuario en casa 3, ascendente escorpio y con la luna en aries. Soy aire, agua y fuego. Pero también soy tierra: mi venus y mercurio están en un signo de tierra como capricornio. Mi carta astral me define como un ser valiente, libre y creativo, de ideas controvertidas y avanzadas a los tiempos que vivimos.  Me fascina profundamente todo aquello que desafía lo establecido.

Soy de mente uraniana, la mente de los genios, flexible, versátil e intuitiva. Tengo una gran capacidad de imaginación y aptitudes para la comunicación. Como mujer acuariana valoro la amistad, las buenas conversaciones, la inteligencia, la autenticidad, la profundidad y la honestidad.

El astrólogo Robert Martínez me dedicó un día estas palabras:

“En un mundo gobernado por la vulgaridad, no hay mayor piropo que ser el bicho raro. Los diferentes son los que cambian las cosas y ponen luz a los demás.

A ti te ha tocado ser un faro. ¡Deslúmbralos!”

Robert Martínez

Foto: Fèlix Bagur

Hace pocos años descubrí que era un ser altamente sensible y eso explica también muchas cosas de mi forma de ser y de estar en el mundo. Ser altamente sensible me permite ser una mujer que ama cuidar los detalles, la belleza y la armonía. Busco siempre la excelencia en todo lo que hago, soy perfeccionista y exigente y vivo de manera muy intensa todas las etapas de la vida.

Numerológicamente mi propósito de vida viene marcado por dos números que están muy relacionados entre sí: el 4 y el 22. El 4 me impulsa a buscar la estabilidad, el equilibrio y el orden constante, a vivir desde la mente neutral, aprendiendo a aceptar las cosas que me llegan en el viaje de la vida tal y como son. El 22 es el constructor de la nueva tierra, el organizador futurista con elevados ideales de servicio que viene a manifestar proyectos concretos que transformarán la sociedad. El 22 es el visionario, el inventor y el clarividente que posee la varita mágica y que actúa con estrategia, coraje y capacidad de superación.

Más allá de la interpretación de los números y la lectura de los astros, me siento una equilibrista del arte de la vida en constante aprendizaje y evolución. Como artesana de la espiritualidad y la comunicación, sé que lo que funciona en la vida no es solo sentarse a meditar. Lo que funciona es la perseverancia, el esfuerzo constante y la acción focalizada. Por eso, una de las virtudes que más admiro es la fuerza de voluntad, la valentía y el coraje de los guerreros.

Me siento profundamente afortunada y una privilegiada de haber nacido en mi última encarnación en una isla llena de belleza natural como Menorca y, sobre todo, que la magia y el sincrodestino me ofrezca siempre, en cada etapa de la vida, el (re)encuentro con las almas adecuadas para avanzar en mi viaje evolutivo.

Esta web es el reflejo del amor que siento por la vida, por las palabras, por el silencio y por todo lo que voy creando para salir de la Matrix desde mi sentir e inteligencia creativa al servicio de la bondad.

Si hay amor, no hay miedo.

Muchas gracias por tomarte un tiempo para leerme y conocerme.

Un abrazo,

María Llompart Muñoz

Soy artesana de la espiritualidad y la comunicación

A qué me dedico